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Poligrow en Mapiripán, Meta, ejemplo de desarrollo sostenible, inclusión social y protección ambiental

 

“Es preciso contar con políticas que puedan dar solución a problemas que afectan al universo rural de Colombia y de hecho dificultan hacer importantes inversiones en la agroindustria nacional, independientemente de que estos capitales sean nacionales o extranjeros”, señaló el Presidente Ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington.

El dirigente gremial insistió que dichas políticas deben garantizar la seguridad jurídica en el tema de tierras, dando las justas interpretaciones y aplicaciones a las leyes actualmente vigentes para permitir a cada uno de los actores rurales, sean pequeños, medianos o grandes, la posibilidad de hacer sus negocios con tranquilidad y crecer sin limitaciones en actividades de largo alcance.

 

Mapiripán, Meta, 7 de mayo de 2015.

Con el fin de dar a conocer un ejemplo vivo de que la agroindustria de la palma de aceite es motor del campo colombiano y de que es posible promover un desarrollo sostenible en departamentos y municipios históricamente olvidados del país, que hoy pueden tener un rol protagónico para el futuro de Colombia y del mundo, Fedepalma organizó una visita con líderes de opinión a la empresa Poligrow, localizada en Mapiripán, Meta.

“En este largo viaje hasta llegar a Mapiripán en los Llanos Orientales, los  elementos que más resaltan son la tierra y la biodiversidad. Una tierra que por mucho tiempo se ha considerado no apta para producir alimentos en forma económicamente sostenible, debido principalmente a las características químicas del suelo y por los problemas de carácter social que ha vivido el país”, manifestó Carlo Vigna Taglianti, Director General de Poligrow Colombia Ltda.

Explicó que el proyecto de Poligrow partió de una visión estratégica, basada en transformar la complejidad y los desafíos en oportunidades por potenciar. “Desde la llegada de la empresa al municipio en 2008, hemos logrado consolidar un proyecto agroindustrial de gran envergadura que se fundamenta sobre la sostenibilidad ambiental, económica y social”.

Recalcó que “es hora de cambiar nuestra visión y ver en estas regiones, la despensa alimentaria de Colombia y del mundo. Podemos pasar de ser importadores a la autosuficiencia y más bien exportar, siguiendo el camino que ya hizo Brasil años atrás”, subrayando que para lograr este sueño se debe fortalecer la capacidad empresarial, dirigiéndola hacia la eficiencia, la innovación tecnológica y la sostenibilidad.

 “No desconocemos que hemos encontrado obstáculos en el camino. Uno de ellos, la inseguridad jurídica con respecto a la adjudicación y titulación de tierra, una tarea pendiente y compleja en el país. Esto ha generado la estigmatización del sector agroindustrial, de nuestro grupo empresarial y finalmente del proyecto, basada en una absurda y no real contraposición entre pequeños y grandes productores y antiguos y nuevo habitantes de la región, pero tenemos una visión positiva que éste y otros problemas se podrán solucionar con la participación de todos, representando la agroindustria el mejor aliado de una nueva Colombia en postconflicto”.

Al respecto, Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma, mencionó que es fundamental tener en cuenta que Colombia es un país privilegiado con gran potencial de desarrollo agrícola “la frontera agropecuaria tiene una extensión de 43 millones de hectáreas, de las cuales 23 millones son aptas para agricultura, las demás hectáreas son para ganadería y otros usos y hoy tan sólo se tienen cultivadas 5 millones de hectáreas de las cuales la palma de aceite apenas representa un poco más del 10%”. Mientras que en otras latitudes no tienen cómo convertirse en una despensa alimentaria.

Igualmente el Presidente Ejecutivo de Fedepalma enfatizó que para que esto sea una realidad, “se necesitan políticas que aporten soluciones a la falta de infraestructura a través de sistemas de transporte multimodal que incluyan también vías terciarias permitiendo a las empresas nacionales competir en mercados siempre más globalizados”.

Por su parte Vigna Taglianti, dijo que ve con buenos ojos, la idea de desarrollar “planes maestro” para las diferentes áreas de la Altillanura que puedan servir de guía para acciones ejecutadas por parte del Gobierno y de las empresas.

Entre los invitados especiales a esta visita, se contó con el Alcalde de Mapiripán, Jorge Iván Duque, el Gerente del Conpes Altillanura, Nelson Augusto López, el escritor y catedrático James Robinson, y  representantes del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural,  Procolombia, la academia y ONG nacionales e internacionales, entre otras personalidades.

 

Características del proyecto Poligrow

Cuando Poligrow llegó a Mapiripán, sus habitantes solo contaban con pocas horas de luz eléctrica al día, lo cual afectaba la vida del municipio en todos los aspectos. Por ello, se creó en 2011 la empresa de servicios público Electrimapiri, que desde 2012 brinda a Mapiripán, por primera vez en su historia, 24 horas de energía eléctrica. La meta es que esta energía se convierta progresivamente en energía limpia y llevar los servicios a otros municipios no-interconectados de la región y del país.

“Hoy podemos demostrar al país resultados importantes y concretos. Actualmente, de las 15.000 hectáreas previstas en el proyecto, contamos con casi 7.000 hectáreas sembradas (con más de 20 variedades de semillas certificadas diferentes), de las cuales 3.700 hectáreas están en etapa productiva. Esto nos ha permitido generar más de 500 empleos directos y formales, con la meta de llegar a 1.500. Más del 70% de la población adulta del municipio trabaja directamente con nosotros”, fueron las apreciaciones del director General de Poligrow.

“Creemos que todo lo que hacemos tiene un impacto fuerte y que el fruto de la palma que cosechamos y el aceite que producimos tienen el poder de transformar positivamente la vida de las personas. Hace menos de seis años sembramos la primera palma en Mapiripán, un municipio en el que siempre tuvimos fe”.

Teniendo a la sostenibilidad como base de la inversión de Poligrow, desde su constitución, los directivos de la empresa tomaron la decisión de ser  miembros de la Mesa Redonda de Aceite Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés) lo cual les permitió diseñar y desarrollar el proyecto en armonía con el entorno, y por ende, se realizó una línea base ambiental antes de comenzar cualquier actividad, lo que facilitó definir las áreas de alto valor de conservación, conocer los diferentes ecosistemas y definir políticas para sus protecciones, conservaciones y ampliaciones.

Se establecieron reglas internas que permitieron crear, por ejemplo, barreras naturales de protecciones de los cursos de agua y bosque existentes; definir 3.600 hectáreas de áreas de conservación; no talar un solo árbol en las áreas involucradas en el proyecto; y contar con certificaciones que hablan del compromiso de la empresa con el medio ambiente.

“En términos ambientales, estamos comprometidos no solo con ser sostenibles, sino en contribuir activamente al manejo responsable de los recursos naturales del municipio y su conservación”.

Argumentó que durante décadas la comunidad mapiripense ha enfrentado difíciles problemáticas derivadas del conflicto armado y los cultivos ilícitos, que se han convertido en desafíos sociales, ambientales y económicos. Adicionalmente, ha estado históricamente aislado del departamento y del país.

“Descubrimos que la ausencia de oportunidades educativas para los jóvenes de Mapiripán fue uno de los principales obstáculos para realizar su proyecto de vida. Estamos ofreciendo becas y pasantías a través del Sena y de la Universidad Earth de Costa Rica para los mejores egresados del Bachillerato”.

Finalmente agradeció a las instituciones del Gobierno, educativas y ONG que han brindado su apoyo al proyecto, a Fedepalma como gremio atento, a la comunidad de Mapiripán que los recibió y creyó en Poligrow, y a sus empleados, porque ha quedado demostrado que ha valido la pena quedarse, invertir y crecer por Mapiripán; con la convicción que tanto la empresa privada como el sector público, pueden aportar las soluciones que Colombia necesita en una versión postconflicto.

A su vez, Jens Mesa Dishington puntualizó al finalizar la visita, que el proyecto de Poligrow es un ejemplo de cómo la agroindustria de la palma de aceite impulsa el desarrollo del agro colombiano, y está en el ejercicio constante de mostrarle al país, que la agricultura comercial es un motor que permite disminuir la pobreza rural al generar empleo formal de calidad, incluyendo a pequeños palmicultores para que sean ellos forjadores de su propio crecimiento.

Grupo que acompañó la visita a Poligrow en Mapiripán. A esta jornada asistieron representantes de Instituciones científicas y económicas, la academia, organizaciones de los sectores público y privado y ONG nacionales e internacionales, entre otros. 

 

 Líderes de opinión en Mapiripán, Meta

Antes solo había desolación y miedo, la población parecía un pueblo fantasma. Ahora hay empleo, desarrollo, ganas de progresar y también energía eléctrica, con la llegada de la agroindustria de la palma de aceite en la zona y las buenas prácticas, encarnadas en Poligrow, Colombia. En la foto aparecen de izquierda a derecha, Santiago Madriñán de la Torre, Director Ejecutivo de Cecodes, James Robinson, catedrático de la Universidad de Harvard, escritor y columnista, Jorge Iván Duque Lenis, Alcalde de Mapiripán, Carlo Vigna Tagliante, gerente de Poligrow, Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma y Carlos Montenegro, Ceo Centro de Estudios de la Orinoquia.

Video sobre la visita:

 

Actividades en las zonas palmeras:

Zona Norte

Zona Central

Zona Oriental

Zona Suroccidental